¿Quieres mejorar tu inglés, pero no tienes mucho tiempo libre? ¡Buenas noticias! Hoy en día existen muchas aplicaciones que te permiten practicar inglés a tu ritmo, desde cualquier lugar y en cualquier momento. Ya sea que tengas 10 minutos en el bus o media hora libre antes de dormir, estas herramientas pueden convertirse en tus mejores aliadas para avanzar con constancia.
Aquí te dejamos una selección de las mejores apps para practicar inglés a diario, con sus características más destacadas:
1. Duolingo
Ideal para: Principiantes o estudiantes que buscan mantener constancia.
Duolingo es una de las apps más populares para aprender idiomas. Su enfoque gamificado convierte el estudio en una experiencia divertida, con ejercicios de vocabulario, gramática, pronunciación y comprensión.

2. Elsa Speak
Ideal para: Mejorar la pronunciación.
Elsa usa inteligencia artificial para evaluar tu pronunciación y ayudarte a sonar más natural. Perfecta para quienes tienen dificultades para hablar con claridad.

3. BBC Learning English
Ideal para: Escuchar inglés real y mejorar la comprensión auditiva.
BBC Learning English ofrece audios, videos y ejercicios sobre temas de actualidad y cultura general. Está diseñada por profesores de inglés y es muy útil para niveles intermedios y avanzados.

4. Busuu
Ideal para: Aprender con estructura y metas claras.
Busuu combina ejercicios interactivos con correcciones de hablantes nativos. Puedes seguir un plan de estudios, hacer tests de nivel y practicar todas las habilidades: hablar, escribir, leer y escuchar.

5. ChatGPT (modo conversación en inglés)
Ideal para: Practicar conversación en cualquier momento.
Usar herramientas como ChatGPT en inglés te permite tener simulaciones de conversación o practicar preguntas y respuestas. Puedes pedirle que actúe como un mesero, entrevistador o compañero de viaje.

Para cerrar…recuerda que aprender inglés no tiene que ser complicado ni aburrido. Con las herramientas adecuadas y un poco de disciplina diaria, puedes avanzar más de lo que imaginas. No se trata de estudiar mucho, sino de estudiar todos los días, aunque sea un poco.

